domingo, 12 de julio de 2015

Unfaithful / Brothers / Out of Africa / Musetta´s Waltz / Lake house / Indecent proposal / Sabrina / Douce France

El artista que crea una escena musical,
busca, a veces, los colores de su inspiración
en el visor de sus recuerdos y en el
horizonte de su imaginación.
"Por la música que aman conoceréis la textura de su alma" (Anónimo)
  
Y “sólo la música describirá lo más abstracto de nuestros sentimientos y sólo ella penetrará en los secretos del alma” (Rusty Andecor). Porque, como decía Aldous Huxley en una de sus citas, “Después del silencio, lo que más se acerca a lo inexpresable es la música”
 
"La música, además de su belleza, su estética, su armonía, es el alimento del ´visor de antigüedades`, desde donde rebobinamos los recuerdos y visionamos el escenario de nuestra imaginación". (Rusty Andecor)
   
Quería terminar en esta entrega de mi crónica y "homenaje" a "La música más hermosa del mundo", nuevamente, con el contenido musical de los dos primeros volúmenes de la obra, los que llevaban aquel mensaje encubierto y secreto dentro la música del primero de los temas, y con la insinuación en los diferentes temas de otras bandas sonoras de cine que incluía. Quedan algunas otras piezas que completaban estos dos discos, pero me he interesado por las que más quería destacar, después de aquellas otras a los que me referí en el último post y en el que tanto me extendí, para significar la intencionalidad que yo quise darle a aquella música.
  
Lo más recóndito de nuestra imaginación, lo más
abstracto de nuestros sentimientos, sólo lo puede
expresar el arte de la música.
En definitiva, se trata, y esa es mi intención, de sugerir algo más de ese "mensaje oculto" que a veces emerge de la historia sumergida en la colección de temas musicales de estos dos álbumes, que además, y según me dijeron entonces mis amigos, fueron los que más gustaron.
  
Se trata, precisamente, de extraer de "la pintura invisible que vemos en el lienzo de nuestra imaginación", de la música que percibimos en ella, "con los ojos del alma", los colores, aromas y formas que, a través de las notas y acordes que escuchamos, definen el argumento y los matices del guión de ese cuadro musical. Y es que, como decía Eugène Delacroix, “la música es la voluptuosidad de la imaginación”.
     
No obstante, me gustaría aclarar, una vez más, que recordando aquello de "cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia", y si mi descripción pudiera insinuar alguna vivencia propia o relacionada con mi persona, diría que solo es una sugerencia a esa historia ficticia que elucubra mi imaginación, que solo es la ilusión en un "mensaje oculto" que proyecta la ensoñación y la fantasía del autor.
    
El escenario de nuestra imaginación es el mejor motivo
inspirador de la pintura musical que creamos, y cuando
escuchamos su obra, podemos reproducir todos los
colores y matices de nuestra fantasía.
Así pues, en la crónica musical de este post me referiré a dos temas del primer volumen, a otros dos del segundo, y continuaré después con la temática musical de tercer álbum, aquel que titulé, precisamente, "Encuentro en el Sena", y del que voy a extraer seis títulos de su playlist y comentar luego su libreto.

"Brothers", de Hans Zimmer, perteneciente a la BSO de "Pearl Harbor", es el primero de los temas que se incluyen en esta crónica, extraído del primer volumen. De él, hay que decir que, al igual que en la película en la que la música se mueve entre la gesta y la proeza de quienes protagonizan el acontecimiento histórico, y que no pierden en ningún momento la fidelidad del sentimiento de la amistad, en conflicto alguna vez con el del amor, es asimismo en esta historia, semioculta a lo largo de mi álbum musical y como una fantasía, la sensación del mismo tono emotivo con el que he querido exaltar, sobre todo, ese valor más impresionante aún, el de la amistad, pero sobre el amor. ”Pearl Harbor” es una superproducción norteamericana de 2001, dirigida por Michael Bay y protagonizada por Ben Affeck y Kate Beckinsale
 
"Unfaithful", un film en que se desatan pasiones y se enfrente la
traición y la venganza, aunque a mí, su música me ha servido para
buscar un tono más reconciliador.
En cuanto al tema "Unfaithful" de la BSO del film del mismo título ("Infiel"), compuesta por Jan A.P. Kaczmarek, se trata de un "Love Theme" basado en una excelente melodía para piano y cuerda, cuyo esquema musical aparece en diversos temas del playlist de la película. Su fuerza dramática, mientras avanza la música nos va describiendo el conflicto sentimental en el que se enfrentan la pasión y la traición. Y es que también, en contraste con la lealtad en la ficción de mis invisibles personajes, es inevitable dejar escapar el mensaje de un sentimiento más vehemente y descontrolado, que puede provocar la fatalidad y caer en la infidelidad, cuando esa pasión es más fuerte que la noble amistad. Por ello, y en un alarde esperanzador de mi trabajo, más feliz que fatal, he preferido finalmente fijarme en las secuencias más apacibles de la melodía, alejando su significado más inquietante, para detenerme en la opción que enaltece la fidelidad y lealtad de la honesta amistad. ”Unfaithful (Infiel)”, es una producción de 2002 dirigida por Adrian Lyne y protagonizada por Richard Gere y Diane Lane.

La escena exótica, en un lugar lejano, perteneciente a "Memorias
de África", es la misma que encontré rebobinando mi "visor de
antigüedades", y en la que, también, los dos personajes del relato
descrito en mi libreto, representan el mismo escenario.
Del segundo volumen, hay que destacar el tema "Mai n Title (I had a farm in África", perteneciente a la BSO del film "Out of Africa" ("Memorias de África"), compuesta por John Barry. Sin duda, la partitura es una de las melodías más universales del cine y de las que más definen el concepto musical del "love theme". La película relata una historia de amor ambientada en un lugar lejano y exótico, aliñada con el toque refinado y aventurero que caracteriza, respectivamente, a cada uno de los personajes, pero que se funde en un idilio apasionado y romántico, que quedó inmortalizado con la interpretación insuperable de Robert Redford y Meryl Streep.
  
De alguna forma, he querido describir con la música de "Main Title", de "Out of África", y desde "el teatro de mi ilusión", esa misma fuerza arrolladora de sentimientos y de pasiones entre mis personajes imaginarios. Quizá, también en ese libreto de “mi álbum musical” quise darle un toque exótico, alejado del rigor de nuestro mundo convencional, entre unos personajes contradictorios, unas veces extraños, otras veces complicados, pero avenidos también por la aventura y el romanticismo. ”Memorias de África” es una producción norteamericana de 1985 dirigida por Sydney Pollack y que protagonizó tan legendaria pareja.
 
El el vals que cierra siempre el final feliz, el que pone esa nota
nostálgica, pero de esperanza, en la última página de los cuentos.
Aunque lo que imaginé era tan antiguo que necesita una escena en
blanco y negro, porque sólo así podría encontrar "el adiós de
una vieja calle".
Este doble álbum, que luego formaría parte del prólogo de la colección completa de volúmenes, terminaba entonces con una nota de esperanza. El tema "Musetta´s Waltz", una melodía en forma de vals, extraída de la BSO del film "Hechizo de luna" y basada en la música de "La Boheme" de Puccini, es un arreglo del compositor y pianista Dick Hyman, que pone un final feliz a una comedia romántica estadounidense titulada ”Moonstruck (Hechizo de luna)”, producida en 1987 por John Patrick y protagonizada por Cher y Nicolas Cage. “Musetta´s Waltz”, casi como la última página de un cuento, es esa nota feliz que, la ilusión que envuelven los colores azules del mensaje invisible del doble álbum, pone broche final a una historia que empieza con ”el adiós en una calle”. El piano y la cuerda le dan un tono nostálgico a la música, pero es la esperanza, sobre todo, la que se deja entrever en el mensaje del tema.
        
"Il Mare" nos describe una escena nocturna en el Sena, envuelta en
sombras, en temores inquietantes, en la que alguien, desde la
soledad de aquel puente, cree ver un rostro conocido, aunque es,
tal vez, el del reflejo de su propia ilusión. Pero la imagen se aleja
de él, hacia las aguas, allí delante, como si quisiera arrastrarle
hasta ellas para llevarle consigo. La silueta parece desvanecerse
sobre la negrura de la noche, y es entonces cuando él se precipita
desde el puente hacia el vacío, persiguiendo... su quimera.
En cuanto a los temas del tercer volumen, es el momento de hacer alusión al mensaje musical que describe “Il Mare”, de Rachel Portman, uno de los más emotivos y que pertenece a la BSO que compuso para el film "La casa del lago" (Lake House). Y he recogido aquí el libreto que originariamente escribí en su día para esta melodía, cuando mi inspiración me había llevado a componer ese cuento que no llegué a publicar y que pensaba titular “El misterio de la dama del Sena”. Este era el texto del libreto de aquel tema musical: "Es el poema que enmarca el propio drama de aquel desafortunado amigo, cuando tras permanecer durante horas en aquel puente del Sena, meditabundo y ensimismado, con la mirada fija en la quietud y el silencio de sus aguas, observando su misterio, recordando su compañía, antes, en un paseo nocturno con su amiga. Hay un instante en que reconoce, no sólo aquella imagen amada, sino el sonido de su propia voz. Y es entonces cuando ella le susurra:
Un personaje anónimo, vencido ya por los años, quizá testigo
de la desafortunada escena, hace sonar con su violín, las
primeras notas de esta triste melodía del film "Lake House".
"He vuelto, mi amigo del alma; porque sé que no te he olvidado y he comprendido que no podía dejarte.  Quiero que vengas conmigo; ahora sé que nada podrá separarnos. Acércate, mi amigo; necesito ver tu sonrisa y necesito que me des la mano". “Es en ese momento cuando nuestro personaje extiende su mano hacia su visión, quiere acercarse a aquel rostro que le llama y no duda en dejarse llevar por el impulso hasta arrastrarle al vacío, y es entonces cuando se pierde en la profundidad de aquellas melancólicas aguas. Así, mientras oímos la música suave que conjuga el piano y la cuerda, con el clarinete y la flauta, cuando nos da la impresión de estar viendo cómo nuestro amigo va cayendo lenta, y de forma casi ralentizada, hasta hundirse en su amado Sena, en busca del sueño que le reclamaba”. “La casa del lago”
es una producción de 2006, norteamericana, y protagonizada por Keanu Reeves y Sandra Bullock. 


El juego, peligroso en principio, cambia las vidas de los personajes
y surge el amor, pero un mal presagio, quizá parece que se adivina
en sus miradas. También hay un presagio en aquella "dama del
Sena" cuando acude a un encuentro... demasiado tarde.
"Indecent Proposal-Main Theme", de John Barry, perteneciente a la BSO del film "Una proposición indecente", otra de las partituras escogidas de ese “tercer volumen”. Al margen de lo escabroso de la sinopsis del film, en el que todo gira alrededor de un peligroso juego en que una mujer (Demi Moore) acepta un millón de dólares por pasar una noche de sexo con un millonario desconocido (Robert Redford), el tema describe, también, en la ficción de mi historia musical, la fatalidad del destino de ese personaje retratado en el tema anterior y que, hechizado por su quimérica visión, se pierde en las profundidades de las aguas del Sena. Sin embargo, la aparición, ahora real e inesperada de la dama, en el mismo lugar en que un instante antes había permanecido él esperándola, nos hace ver la adversidad de los acontecimientos. Y es entonces cuando comprendemos que ella ha llegado demasiado tarde; que él, fascinado por la ilusión de su propia fantasía, ha buscado, sin quererlo, un encuentro fatídico al adelantarse al momento real de la llegada de su amada. Y es el momento en que vemos a esa "dama del Sena" sumida en su llanto más amargo, porque entiende que ha perdido a su amigo para siempre. “Indecent Proposal” (Una proposición indecente)” es una producción norteamericana de 1993, dirigida por Adrian Lyne, con música de Barry y protagonizada por Redford y Moore.

Los ojos entornados de Sabrina, su ruboroso ademán, son un poco,
la incredulidad, pero también la excitante emoción, de que su
hermoso sueño se va a hacer realidad. Es la sugerencia de ese
mensaje que nos trae la música del tema "La vie en rose"
"Cast Away Theme", de Alan Silvestri, de la BSO de "Náufrago". Otro de los temas de este álbum cuya música describe ahora cómo vuelve a ensañarse la sucesión del drama, “dibujando” a “la dama” del relato que, después de contemplar el vacío y la soledad de aquel lugar, siente una brisa estremecedora. De pronto percibe un sobresalto; es entonces cuando se da cuenta que junto a la orilla hay un cuerpo inerte e inmóvil. Se acerca y reconoce el rostro de su amado amigo. Sólo hay un consuelo; al menos ha podido distinguir en su rostro la sonrisa que ella sabía le había dedicado en su último aliento. “Cast Away” (Náufrago) es un film producido en EE.UU. en 2000, dirigido por Robert Zemeckis y protagonizado por Tom Hanks y Helen Hunt.

La esperanza se nota, con frecuencia, en la ternura
y en la serenidad de una mirada, en la timidez y en
el rubor de ese gesto que Audrey nos muestra. Y
hasta nos hace ver su envoltura de color rosa, para
insinuarnos que la vida puede terminar también
"en color de rosa", como dice "La Vie en Rose".
"La Vie en Rose", de Frederick Hollander, de la BSO de "Sabrina". En este tema, otro de los que se incluyen en ese “tercer CD”, escuchamos un breve inicio de las notas melancólicas de un piano, al que sigue la cuerda y la orquesta. Después se oye un sonido familiar y ya entrañable, muy a lo lejos. El sonido es, de nuevo, el del acordeón que trata de recuperar la ilusión del feliz pasado y que, a través de su nostálgica melodía, cada vez se va acercando más hasta nosotros. Quizá, es la esperanza que, en la bondad de su inmensidad, puede conseguir hacer realidad aquello de que todo termine siendo… "la vida color de rosa". Quizá, es el corazón de nuestra amiga del cuento, que tanto había deseado que su hermoso sueño se hiciera realidad que (como en los mejores cuentos) ha terminado por vencer a la fatalidad del destino. Tal vez, esos amigos que “la voluptuosidad de mi imaginación” (como decía Delacroix) fueron creados por esta música; tal vez, “nuestros amigos” han tenido la oportunidad de reunirse por fin en ese universo menos estricto y más benévolo, ese que suele aparecer en los cuentos, pero también ese que nadie nos lo podrá arrebatar de nuestros sueños. “Sabrina”, la versión clásica de 1954, un film dirigido por Billy Wilder y protagonizado por Audrey Hepburn y Humphrey Bogart.

Es la escena en que la sonrisa radiante y el gesto complaciente de
los personajes de una historia (en este caso, de "Una proposición
indecente") iluminan "la belleza de la vida" y su estado pleno de
felicidad. Al final, siempre hay una esperanza: la de la ilusión.
"Buon giorno, principessa", de Nicola Piovani, de la BSO de "La vida es bella". El tema, uno de los últimos de ese tercer álbum, sirve aquí, en mi homenaje a “la música más hermosa del mundo”, para reivindicar “la proclamación de la belleza de la vida y de la aspiración a la felicidad, como principal objetivo del ser humano”. Es el mensaje aleccionador en el que, después de conocer un desenlace triste y fatal como el que parece sucederse en esta historia, al final, siempre nace una esperanza: la de la ilusión, la que existe siempre en todo corazón humano; y siempre nos mantiene en esa otra esperanza tan maravillosa: la de los sueños, esos que tanto anhelamos poder cumplir. “La vida es bella”, una producción italiana de 1997 dirigida por Roberto Benigni y protagonizada por él mismo y Nicoletta Braschi.

Es el "Café de París" de un lugar exótico y remoto. Lo encontré, no
hace mucho, mientras buscaba una clave, una inspiración o quizá
una respuesta. Allí estaba, entre la sinfonía de luces y de sonidos,
mientras buscaba detener el reloj y descubrir los colores perdidos.
Por cierto, no buscaba la clave, ni la inspiración, para un cuento;
pero me sorprendió encontrar una canción: "Douce France".
"Douce France", interpretado por André Rieu, es una vieja chanson de 1943 y cuya música ha servido de banda sonora para cine en más de una ocasión. Es ya el último tema del “tercer volumen”. Se trata de un vals que describe el despertar del final del relato, ahora a la realidad, recordándonos que todo, absolutamente todo, ha sido un cuento. Aunque... dos personajes, desde su lejano universo, lo festejan.... allá en su ”Café de París” y dentro de la magia de sus sueños. … así es como vemos a veces la vida… como un cuento. Lo cierto es que deseaba, también, poner la nota mágica del mensaje de esa “dulce” música francesa para recordar que la vida, muchas veces, también puede ser un cuento, un fabuloso o, alguna vez, un triste cuento.

Soñamos con la ilusión de que nuestro destino, en forma
de un hada buena, nos escriba un final feliz de cuento.
Y el asombro, en ocasiones, aparece en nuestras vidas. El asombro es un ingrediente imprescindible en los cuentos. Después, suele haber un desenlace, y los personajes de esa breve trama quedan cautivados y fascinados por su buena suerte, o atrapados y marcados por su fatalidad. Es el cuento de cada uno, es el cuento de nuestra vida. Supongo que todos vivimos ese escenario; el azar, quizá el sino nos da nuestro papel y un guión a seguir, con el tiempo llega el asombro, y cuando cae el telón aparece… ese afortunado (a veces desafortunado) final del cuento.


Aunque nos pongamos esas gafas de sol de color
marrón para huir de la realidad y ensoñar con
la ficción,  cuando nos disponemos a leer el libro
que relata la historia de nuestras desventuras
y miserias, siempre estaremos condenados a
la posibilidad de ver la proyección de un
mensaje oculto que aparece en la pantalla de
nuestro subconsciente.
Para terminar, me gustaría subrayar aquella frase que escribí una vez y que ya en otras ocasiones he repetido: “La música está repleta de lágrimas y sonrisas, de suspiros y de risas”. Aunque a veces, cuando no queramos dejarnos llevar por la tristeza, le ponemos un filtro a todo aquello que pueda afligir nuestro estado de ánimo, como esas gafas de color marrón que tamizan los rayos de sol nocivos para nuestros ojos. 
  

Audrey Hepburno decía: “Si soy honesta, debo decir que todavía leo cuentos de hadas y son los que más me gustan”. Tal vez, Audrey temía tanto las adversidades de la vida y la fatalidad del destino que prefería ignorar esa parte más real y cruel de la vida, y se refugiaba en sus cuentos. Quizá, al igual que Holly, el delicioso personaje que interpretaba en “Desayuno con diamantes”, que prefería llevar sus gafas oscuras para no ver el desencanto que temía ver sin ellas.
  

Y quizá, como esas gafas de sol que nos hace ver la vida con otros colores más apacibles, sólo esa música que penetra dulcemente en el alma impedirá que la perversidad de un mensaje que nos llega del mundo pueda confundirnos. Quizá sólo "la música más hermosa del mundo" hará que comprendamos la fantasía del autor.
  
Ángel González "Rusty Andecor"


(Nota. El próximo capítulo del álbum literario-musical se publicará en septiembre, a comienzos de otoño).

sábado, 16 de mayo de 2015

"Anette" / "The Pink Panther" / "Amelie" / "Amarcord" / "Habana" / "Noite e Luar" / "Mon amant de Saint-Jean"

La inspiración se produce a través de una luz cercana que ilumina
nuestra mente y estimula la imaginación. Pero es el entusiasmo,
también, el que consigue la perfección de la obra de arte, y es
el entusiasmo, el que mueve a la emoción a quien la contempla.
"La música da alma al universo, alas a la mente, vuelos a la imaginación, consuelo a la tristeza, y vida y alegría a todas las cosas"
(Platón)
  
"La música es la pintura invisible que vemos en el lienzo de nuestra imaginación y que percibimos con los ojos del alma. Son las notas y los acordes que escuchamos, los que impregnan los colores y las formas plasmados en el cuadro en que se representa la obra musical".
(Rusty Andecor).

Robert Schumann dijo: "Nada bien hecho se puede lograr en una obra de arte sin entusiasmo" y "Enviar luz al corazón del hombre, ese es el deber de un artista".

Por ello, y como dice Rusty Andecor: "La música debe estar creada con entusiasmo y la luz de su obra debe llegar a quien la escucha, para que éste también se sienta inspirado y entusiasmado por su significado".

Hay una poesía musical que procede de la sutileza y la magia de
ese escenario oculto que envuelve la melodía que, a veces, nos
parece llegar desde el piano que interpreta ese hada de los
sueños, que no es más que... la "dama del vestido blanco" .
"La música más hermosa del mundo", en toda la amplitud de su obra musical, la que estuve escogiendo para mi colección de música del cine y con la dedicación de cada uno de sus "playlists", de sus álbumes y libretos, fue la que describí a lo largo de mi crónica y sus capítulos hasta ahora publicados. Es en esta segunda vuelta y en la revisión de los temas de cada volumen, en donde me voy a detener para comprobar aquellos de mi mayor interés musical y que entonces omití. Esa música merece ahora incluirse, destacando también el significado que "su mensaje ha podido transmitirle al autor".


René, un acordeonista callejero de París, que solía tocar en el "Pont
des Arts" el vals de Anette. Es una foto que hizo hace muchos años
mi amigo Bernard y, casualmente, vino a parar a mi  
Lo cierto es que, después de haberme sumergido en los secretos del contenido argumental de toda esa poesía musical que yo percibía en los dos primeros volúmenes, y en la sugerencia del escenario oculto de sus temas, es en este "tercer volumen" en el que dejo discurrir, tal vez, la continuación de un libreto a modo de cuento y que se inicia en ese simbólico tema, que es el que da color y carácter a la toda obra musical; el que yo titulé "Encuentro en el Sena", originalmente el vals de "Anette", aunque mi amigo Bernard (precisamente, el hermano de Sophie) me contó que según le dijo un accordéoniste amigo suyo, llamado René, la pieza era conocida como "La valse de la dame du Pont". Fue en la publicación del capítulo que dediqué a la música del "Café de París", en el que incluía ya el vídeo con el tema y en el que hice referencia a su origen musical. (Clic en todos los títulos que aparecen en el post para reproducir el vídeo con los temas musicales de referencia).

Recuerdo, cuando solía obsequiar a mis amigos con alma sensible, cada año aquel nostálgico CD, que el "tercer volumen" llegó a ser, tal vez, el más apreciado de todos. Algo tuvo que ver, supongo, el significado "encubierto" de aquel "Encuentro en el Sena" y la interpretación que muchos de mis amigos hicieron de su música. Algo tuvo que ver, estoy seguro, pues en la sucesión del resto de los volúmenes siempre se hacía una referencia a ese tema, que terminó convirtiéndose en la "marca" de "La música más hermosa del mundo".

"Anette" se tocaba al acordeón, como un vals, en los bares y cafés
cercanos a la orilla del Sena, evocando los desventurados amores
de aquella dama del Sena y su trágico final en las aguas del río.
Así pues, "Encuentro en el Sena" (Anette) es el tema de amor del álbum, en su obra completa. Y en su momento, cuando edité aquel volumen y su libreto en 2006, lo describí como "una explosión gratificante, gozosa y conmovedora de un instante, tras el encuentro de dos amantes en un lugar de París y en el enclave del Sena". Había algo más en su significado, pero fue en el cuento que luego también publicaría, "La dama del Sena y el viejo poeta", en el que construiría toda su leyenda, la de una dama errante en las cercanías del Sena, la vieja fábula del lugar y la de una dama "imaginada" extraída de la fantasía del autor. Hay que decir que la pieza grabada en el vídeo editado corresponde a un tema que grabó una orquesta y arreglador para acordeón, pero cuyo acordeonista, apenas conocido, era Jan Holland. Como curiosidad, "Anette" era una vieja historia de amor que llegó a popularizarse en la radio noruega en los años 30 y que interpretaba Rita Drangsholt, pero que se convirtió después en un "lied"  que la misma Marlene Dietrich llegó a cantar. Sin embargo, fue Margot Hielscher, una conocida actriz y cantante de la época de la II Guerra Mundial, la que dio a conocer la canción "Anette" (clic), en los teatros y cabarets de lujo de Berlín, ya en los últimos años de la gran contienda, hasta el punto que su fama llegó al París ocupado como una canción triste que terminó cantándose en los bares y cafés cercanos al Sena, refiriéndose a una muchacha francesa llamada Anette y a su desgraciado amor con un alemán. Años después, fueron los bohemios acordeonistas, como René, que tocaban en las orillas del Sena y en sus puentes, los que corrieron la leyenda de aquella "dama del Sena" que, según se dice, terminó en las profundidades de sus aguas, para después encantar, con su hechizo y atributos de sirena, a los amantes infortunados que se acercaban al "Pont des Arts", lugar desde donde aquella "dama" decidió abrazarse a la imagen de que vio reflejada en las oscuras aguas del río.

Hay un orden de los temas musicales incluidos en el volumen, hasta 24, los que componen ese pequeño libreto al que hacía referencia en mi crónica. He escogido de ellos los que más destacaron en mis preferencias, no solo las bandas sonoras procedentes de sus filmes, sino los temas que por motivos afectivos, a causa del mensaje que me aportaron, más llegaron a inspirarme.


Una música de acordeón orquestada, a través del tema "Cortina",
describe la continuación de un encuentro tranquilo y feliz, en una
escena en la que se percibe la brisa de ese bello atardecer.
Temas como "Cortina", de Henry Mancini, de la BSO de "The Pink Panther", y que describí como "la continuación del regocijo de aquel encuentro, tal vez más sosegado y relajado, y en el que casi se percibe la sensación de la brisa del atardecer del tranquilo Sena, a través de un crucero nocturno por el río". O el "Love theme", de la misma BSO, también de Mancini, y por la que, a través del piano y la cuerda, "recrea una escena serena y apacible en la que dos amantes se retiran... para saborear, tal vez, la elocuencia de su silencio y la complicidad de su sonrisa".
  
Temas como "La noyee" y "La Valse des Vieux Os", ambos de Yann Tiersen, que pertenecen a la BSO de "Amelie", película de culto, una comedia llevada al cine en forma de cuento. En el libreto y para el primer tema, describí entonces, de lo que me sugirió su música, "una manifestación de sentimientos de alegría y de gozo, cuando tras ese festejo se confirmaría la complacencia de una decisión". (Festejo que se describía en el tema 4 "The Wedding" del volumen). En cuanto al segundo track: "es una escena en la que, a través de un vals que interpreta un acordeón, se representa a dos enamorados que se complacen en la nostalgia de unos recuerdos vividos en el pasado, para culminar en un feliz acontecimiento".
  
Amelie. Una producción francesa de Jean-Pierre Jeunet, estrenada en 2001, protagonizada por Audrey Tautou, una actriz icono del cine francés. Su banda sonora se debe a Yann Tiersen.
  
"Amarcord" es otro de los films que representa el carácter de este "tercer volumen" de "la Colección". La fluidez y la elocuencia del trabajo musical de Nino Rota, el compositor de otra de las obras maestras del cine, sirve aquí para continuar con el argumento del libreto de este álbum. Amarcord, una producción italiana de 1973, obra maestra del cine, dirigida por Federico Fellini. Se incluyen tres de sus temas:
  
The Wedding describe la escena de la celebración de un compromiso
que más tarde celebran los temas "Lo noyee" y "La Valse des Vieux
Os", después de aquel "Encuentro en el Sena" con... Anette.
En "The Wedding" se escenifica aquí "la celebración de una promesa, o tal vez, simplemente, el acuerdo complaciente, eufórico, de la cercanía tangible de un abrazo y la complicidad de dos sonrisas".
  
En "Main Theme" (versión interpretada al piano por Nino Rota), "la música nos deleita haciéndonos un recorrido a través de todos los momentos vividos por quienes protagonizan subrepticiamente el relato musical, desde su encuentro, recordándonos el momento de la celebración de su promesa, hasta el instante en que el piano y unos violines les llevan a la magia de la dimensión en la que todo gira alrededor de esa ilusión que ellos conocen muy bien".
  
Y en "Gradisca e il Principe", otro de los tracks de este film y del tercer volumen, "se recupera la melodía que sirve de tema a la celebración del frustrado compromiso sentimental, ejecutando unas pinceladas tan sutiles como, musicalmente, aterciopeladas. Parte de ellas, son la descripción del desánimo y la tristeza que siente el fiel enamorado, cuando acompañado de su propia soledad, se dirige, sin darse cuenta, nuevamente al Sena".

Hay algo más en todo ese fascinante mensaje que me transmite la banda sonora de "Amarcord". Y creo que son, en parte, "Las improvisaciones de los temas de Amarcord", que interpreta el pianista sueco de origen ruso Roland Pöntinen. Tengo la impresión de que toda esa parte de "mi película", en la que se reúne un encuentro, la feliz celebración, la desilusión y una despedida, se encuentra en esta maravillosa pieza del compositor Pöntinen.
  
Estephanie Valentin, interpretando "Mon amant de Saint-Jean", un
vals muy significativo que describe algunas escenas del libreto.
"Mon amant de Saint-Jean" es una vieja canción francesa del año 42 que se cantaba en forma de vals musette. Francois Truffaut la incluyó en su película "Le derniére metro". La versión más conocida fue la de Patrick Bruel, aunque para mi gusto, la más próxima a la sugerencia de la música que se describe en el "Café de París", el álbum que ya hemos visto, es la "Mon amant de Saint-Jean", de la violinista Stephanie Valentin. Sin embargo, es el "Mon amant de Saint-Jean" orquestado por André Rieu, la versión que, subtitulada en mi crónica como "Vals en un Café de París", describe esta escena: "La música de un acordeón se oye desde lejos. Sus sones, teñidos, tal vez, por cierta nostalgia, seguidos muy pronto de la melodía de un violín que interpreta las mismas notas casi con tristeza, como si ambos quisieran expresar que algo penoso se avecina. Pero aún así, el vals sigue envolviendo a los dos enamorados en un ambiente despreocupado y tranquilo. Ahora es ya la orquesta la que acompaña la escena. Pero más tarde y en algunos momentos, la música se va haciendo más suave, más delicada, hasta encontrar un tono melancólico, hasta que al final vuelve a oírse aquel acordeón lejano que abrió al principio la melodía. Quizá es el momento del drama, porque... alguien aparece de improviso".
  
Emotiva escena de "Habana", en la que se produce la despedida, quizá
parecida a la de los personajes que representa el relato del libreto y
cuyo mensaje transmiten los dos temas del film.
En el "Love Theme", de Dave Grusin, de la BSO de "Habana", "la flauta que inicia la melodía, nos hace ver la entrada en escena de ese nuevo personaje (del que se hacía referencia en el tema anterior). La música de violines, las notas de un arpa y de la un piano, después, continúan dibujando un poema teñido de tristeza que se convierte en un dramático fragmento musical, cuando nos describe aquella despedida entre los dos amantes y el momento en que él se aleja hasta perderse entre la multitud"
  
En otro lugar del tiempo, de la historia oculta entre el libreto del álbum, el tema "Cuba libre. Se fue", de Dave Grusin, de la misma BSO de Habana, "describe el triste viaje de él, cuando persigue la búsqueda de su destino para unirse con ella. El pasaje musical viene a ser como un epílogo. Y quizá... ¿porqué no? ...es la culminación de un deseo por el que reclamaban volverse a encontrar en aquel lugar; él con su amada".
  
Hay una soledad amarga que nos aguarda en algunos momentos de la
vida, cuando sufrimos el olvido, el desencanto, la traición, o la rutina
de quien hemos amado. Es el momento en que solo nos queda tomar
ese tren en el que vemos, allá en su interior, la luz de la ilusión.
Habana es una producción norteamericana, realizada en 1990 por Sydney Pollack y protagonizada por Robert Redford y Lena Olin. Lo cierto es que fue una película injustamente tratada en su día por la crítica, a pesar de sus grandes valores artísticos, de un extraordinario guión basado en la grave situación de Cuba en 1958 y su revolución en el 59. Realmente, lo más importante para mí fue el mensaje que aportó la historia de los dos personajes del film. Y no es más que una anécdota, pero lo cierto es que "Habana" es una de mis 12 películas favoritas.
  
Finalmente, dos versiones del tema "Noite e Luar", perteneciente a la BSO del film "Manuale d´amore", sobre partitura del músico gallego Carlos Núñez, escenifican dos secuencias de este particular libreto. El tema "Noite e Luar" (versión piano y acordeón), "describe, a través de la música nostálgica de ese piano, cómo la dama de este relato se aleja acompañada de su viejo e irrenunciable destino, el que aparece inesperadamente. Las notas, ya conocidas del acordeón, las del clarinete después y la fuerza del conjunto orquestado dan mas énfasis al sentimiento del personaje de él, que sufre el momento en que ella termina alejándose. Hay también unas notas suaves y muy tenues del piano, al final del tema, que quieren transmitir cómo ella ya ha desaparecido".
  
Patrizia Laquidara pone sentimiento y voz a ese amoroso mensaje
que transmite la canción "Noite e Luar".
En cuanto a la otra versión del tema "Noite e Luar""describe la soledad del amante, cuando se da cuenta de que su dama ya no está con él y que se ha marchado con el improvisado visitante. Es el clarinete quien protagoniza ese drama, y es el piano y la cuerda, después, los que acompañan al desconsolado personaje en su soledad".
  
Nos queda la canción del film, "Noite e Luar", la que interpreta Patrizia Laquidara, la siciliana que puso sentimiento y voz a un mensaje: "Noche de luna, yo quería cantar al amor. Deja la decepción y la decepción que llevas dentro, piensa solo en nosotros y vamos a cantar. Yo quería saber cómo era la vida sin ti a mi lado. Todo era tan frío y entonces apareciste tú, cerca de mi. Así que deja el dolor, todo va a suceder. Necesito el perdón, déjalo todo. Tengo besos en la mano, yo te quiero para mi".


Ángel González "Rusty Andecor"