sábado, 18 de noviembre de 2023

LA MÚSICA CLÁSICA. EL BARROCO. Su transición al Clasicismo. (En proceso)

“Si algo nos acerca a la posibilidad de los trascendente, eso sería la música y quizá la poesía. Como forma de expresar el predicamento trágico de la vida, solo la poesía puede compararse con la música. (…/…). En un mundo sin Dios, como aquel al que pertenecen la mayoría de las mentas desarrolladas de hoy, la lectura de poesía y la escucha de la gran música es lo que permite el acercamiento a lo absoluto, es aquello que puede llenar el vacío dejado por la ausencia de Dios. Son estas experiencias las que nos permiten entrever, atisbar la plenitud. (Héctor VasconcelosI.

Orquesta de Cámara de la Scala de milán, interpretando
el Adagio del "Concerto para clarinete" de Marcllo.

Todas las filosofías, las ciencias, tratan de explicar lo inexplicable. Y sin embargo, prosigue Vasconcelos, cuando se escucha el "2º movimiento para clarinete" de Mozart, o la "Standcher no. 4" de Schubert, o el "Liebestráume no. 3" de Liszt, o los "Preludios 4 y 7" de Chopin, uno tiene la extraña sensación de que no queda nada por explicar. Se ha alcanzado la plenitud de la comprensión, así sea solo por un instante. No resta nada por entender, porque se ha entendido todo lo que nos es dado a entender. Sólo queda eso; el movimiento lento para clarinete de Mozart. Y eso es todo. Es posible argumentar que la música supera a la poesía, en tanto que no requiere, si bien puede contener palabras, y expresa lo que las palabras no alcanzan a expresar, trasciende el lenguaje y los conceptos.


"El ornamento multinstrumental, el bajo continuo, su compleja paleta de sonidos, así como su polifonía, además de la evolución del contrapunto, todo ello hacen del Barroco un género musical rico en matices sonoros y de movimientos, cuya combinación desemboca en un Preclasicismo caracterizado por la evolución de las armonías y modulaciones, aunque no exento aún de la pureza musical propia del florecimiento generacional del siglo XVII.". (Rusty Andecor)

Retrato de Arcangello Corelli

Entre los períodos históricos del clasicismo musical (la llamada "Música Culta"), y dentro del período Pre-Clásico, en lo que llamaremos la "Era del Barroco" del siglo XVII, cabe destacar a Arcangelo Corelli, quizá el compositor que más influyó en sus contemporáneos, (1653 - 1713).

Corelli fue un violinista y compositor italiano que se distinguió como un maestro del Barroco que predijo la llegada de la era clásica, contribuyendo con su obra a la constitución de la orquesta de cuerda moderna y la adopción del sistema tonal frente al modal.

La obra más importante de Corelli se localiza ya a finales del XVII con sus 12 sonatas para violin, violincello y clave, y el Concerto grosso en re mayor, op. 6 N.4. El grupo de cámara que aparece en el vídeo interpreta el Allegro de dicho concerto. De la Sonat, rea  op.5 no. 3, se reproduce el adagio.

Retrato de Doménico Scarlatti (1740)
En los inicios del S.XVIiI la música barroca adquirió un auge innovador con la introducción de un instrumento ya empleado en ocasiones anteriores. Se trataba del clavecín o clavicémbalo, un teclado con cuerda pulsada. Éste fue el precursor del piano y fue Domenico Scarlatti quién lo daría a conocer en sus sonatas.

Giuseppe Domenico Scarlatti, compositor y clavicenista italiano del periodo Barroco (Nápoles, 1685 - 1757), se convirtió a los los 16 años en el organista de la Capilla Real de las Cortes Españolas de Nápoles. Después de residir en Roma y Venecia, en donde fue acogido también como compositor y organista, se afincó en España (Sevilla), en donde compuso casi todas sus sonatas para clavicémbalo y por las que es universalmente reconocido.

Influenciado por la música folklórica española, usó la técnica de los acordes extremadamente discordantes que imitaban la guitarra y otras inflexiones tonales, algo desacostumbradas en la técnica musical europea. Sin duda, fue el innovador más original de armonía en la transición del Barroco al Preclásico, ya en el siglo XVIII, además del ser el primero en utilizar los arpegios.

De su prolífica obra musical son de destacar, aparte de Misas y Cantatas, las Sonatas y los Conciertos Grossos. Curiosa es su "Fuga del Gato", inspiradas en las notas aleatorias que tocó su gato al pasar por el teclado de su clavicémbalo
.

Así mismo, reproducimos también el Concerto no. 6 y la "Sinfonía de Concerto Grosso no. 2 para flauta y trompeta", interpretado por la Orquesta de Camara de la Universidad Nacional de Lanús, Buenos Aires. La grabación se hizo en abril de este mismo año en la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Belgrano. 

Entre finales del siglo XVIII y principios del XVIII dos nobles y acaudalados venecianos contribuyeron con la aportación de sus composiciones musical a la evolución del Barroco: los hermanos Alessandro y Benedetto Marcello.

Retrato de Alessandro Marcelo

Alessandro Marcello (Venecia, 1673 - 1747, de familia noble, como su hermano Benedetto, fue un reputado filósofo, poeta, matemático y compositor de obras musicales, conocidas e interpretadas más en su época que en la actualidad, ya que él mismo solía representar sus propios conciertos en su ciudad, aunque siempre bajo el seudónimo Eterio Stinfálico.

De su obra destacan sus cantatas, arias y sonatas para violín. Sin embargo, sobre todo, su obra más conocida y la más apreciada fue el Concierto para oboey cuerda en re menor, compuesto a principios del siglo XVIII y de cuya partitura, del Adagio, suele haber dos versiones, interpretándose una mediante un movimiento más melódico que la otra. Por cierto, que él mismo interpretaba el oboe en este concierto.

Según el “Dicciionario Grove de la Música", se refiere así a Alessandro Marcello: "Sus conciertos de La cetra son inusuales por sus partes de instrumento de viento solista, junto con un conocido empleo del contrapunto al estilo vivaldiano, elevando su categoría a la más reconocida dentro del concierto clásico veneciano barroco".


Contemporáneo de Antonio Vivaldi, puede apreciarse su influencia en una parte de su obra, aunque si escucháramos las sonatas de la segunda etapa, apenas encontradas, ni en disco ni en Internet, apreciaríamos la innovación que aportó en favor del Clasicismo.

Fue miembro de la Academia Pontificia de Roma “La Arcadia”, que se ocupaba de controlar y combatir los excesos del Barroco, introduciendo una nueve estética musical: el Pre-Clasicismo.

El vídeo que se acompaña representa una joya de la colección musical barroca. El "Concerto en re menor para oboe y orquesta de cuerda", en sus movimientos Allegro, Adagio y Presto, e interpretado por la Orquesta de Cámara de la Scala de Milán, y que fue representado en el Salón del Tiépolo del Palazzo Clerici en Milán.

Escena del film del Adagio del Concerto re menor
La excelencia del Adagio del Concerto en re menor de Marcello, además del poder impresionante de su mensaje musical, todo ello, en conjunto, describe el sentimiento del final de la mítica escena de la película “Anónimo Veneciano” (1970). Y lo hace, a través del intenso drama de la pareja protagonista del film, de la propia melancolía que siente el personaje de él, ante la presencia de la mujer que ama, y que le transmite la inspiración de su virtuosismo interpretativo, pero también de la trágica desesperación que expresa el personaje de ella, al tener que alejarse de él para siempre. Precisamente, fue la pianista Shani Diluka quien dijo: "Como la música, la melancolía es parte de mi inspiración".

Retrato de Benedetto Marcello
Benedetto Marcelo. (Venecia, 1686 - 1739). Hermano menor de Alessandro, fue un destacado abogado y magistrado, además de escritor y compositor barroco. Miembro del Consejo de Los Cuarenta de Venecia, fue un respetable y prestigioso ciudadano de Venecia. Contemporáneo de Antonio Vivaldi, al igual que su hermano Alessandro, su música tiene un aire vivaldiano

En la obra de Benedetto Marcello se incluye música sacra, oratorios, cantatas y sonatas, además de conciertos y sinfonías, destacando la Sonata para flauta depico y continuó en fa mayor y la Sonata no.1 en fa mayor para cello. La primera, atribuida a Benedetto, bien podría ser de Marcello.

En 1994, la revista “Grove” le cita: "La música de Marcello se caracteriza por la imaginación y una técnica sutil que incluye al mismo tiempo contrapunto y desarrolladas características galantes".

Finalmente, en cuanto a la atribución de las obras a uno o a otro de los hermanos Marcello, se tienen dudas sobre la autoría de algunas sonatas que se atribuyen a Benedetto, cuando, a juzgar por el estilo más preclásico, parece que deberían pertenecer a Alessandro. Un tema que precisamente lo ha motivado el hecho de que éste, el hermano mayor, firmara parte de su obra bajo seudónimo.

Ya en la transición del Barroco a la era del Clasicismo, dos violinistas y compositores italianos se destacaron a finales del siglo XVII y principios del XVIII, consolidando con su obra un estilo de música que marcaría el llamado "pre-clásico".

Retrato de Giuseppe Torelli

El primero, Giuseppe Torelli, natural de Venecia, (1658 1709), que a los 26 años ya se convirtió en violinista de la Filarmónica de Bolonia, en donde terminó como maestro de música, se distinguiría por su contribución al desarrollo del “concerto grosso” y la música para instrumentos de arco y trompeta.
Torelli aplicó la forma de tres movimientos (allegro, adagio, allegro) ya utilizada por Alessandro Scarlatti en los conciertos instrumentales. Además, como ya se ha dicho, fue uno de los principales impulsores del concerto grosso, cuya invención suele atribuirse a su contemporáneo Corelli (1653 - 1713).

De su prolífica obra, además de los conciertos para violín y orquesta, así como los conciertos para trompeta y orquesta, destacan un Concierto de cámara para 2 violines y bajo op.8 no 5, el Concerti Grossi Op. 8 no 3, Vivace, las sonatas para violín y bajo continuo y la Sinfonía op. 3., de una grabación el 25.12.2021 en la Sala de Conciertos Mozart de Viena..

Retrato de Tomaso Albinoni

El segundo, Tomaso Albinoni, nacido en Venecia (1671 1751), se distinguió por sus más de 50 composiciones de ópera y por la influencia que tuvo su música instrumental en Johann Sebastián Bach, quien admiró tanto su obra que  algunas de sus fugas las compuso basándose en sus temas y sus bajos. No obstante, su celebridad se debe sobre todo al “Adagioen sol menor”, composición que se le atribuye, al parecer equivocadamente, ya que, y según las últimas investigaciones, fue Remo Giazotto uno, musicólogo y crítico musical italiano, conocido por su clasificación y catalogación precisamente de las obras de Albinoni, así como por ser autor de su biografía y de la de Antonio Vivaldi, fruto de sus investigaciones, al encontrar el fragmento de un manuscrito del propio Albinoni, se dedicó a trabajar en la partitura hasta conseguir componer íntegra la obra.   

Fue en la Biblioteca Estatal de Dresde, poco después de la Segunda Guerra Mundial, tras el bombardeó que destruyó parte de los archivos,  donde Giazzoto descubrió los restos de la obra musical de Albinoni, trabajando después en su clasificación. Lo cierto es que con los arreglos que hizo en la partitura, puede decirse que es una obra enteramente original de Giazotto. 

Y es que, según Eleanor Selfridge-Field y Michael Talbot, consultado el “Grove Music Online”, "el fragmento supuestamente encontrado disponía solo del pentagrama del bajo y de seis compases de la melodía". Así, se supone que era el movimiento lento de una sonata a trío. Lo cierto es que con ese único material, Giazotto compondría el famoso “Adagio” en 1945, que se publicaría por primera vez en 1958.

De Giazotto, hay que decir que, además de crítico y editor musical desde 1932 y 1949 de la revista musical “Nuova”, fue profesor de Historia de la Música en la Universidad de Florencia (1957-1969), siendo nombrado en 1962 miembro de la Academia Nacional de Santa Cecilia. En 1966 se convirtió en el director de programas internacionales de la Unión Europea de Radiodifusión y Presidente del Comité de la RAI, después de varios años de ejercer como director y editor de programas de música de cámara también de la RAI. Toda una autoridad musical como para dudar de su obra dedicada tanto a Albinoni como a mismo Vivaldi.

Por lo demás, Tomaso Alibinoni era hijo de un acaudalado comerciante cuya cómoda posición le permitió proporcionarle una buena formación musical, que compatibilizó con el negocio familiar, llegando a convertirse en un consumado violinista, aunque rechazó la idea de trabajar como músico de la corte para convertirse en un artista independiente, pero bajo la protección del mecenazgo de un influyente cardenal amante del arte y la música.

Otra versión del Adagio en Sol menos, de Remo Giazzoto es la que reproducd edl vídeo de este enlace.

Próximos capítulos:

Los barrocos franceses: Francois,  Couperin, Louis Marchand, Jean-Philippe Rameau y Jean-Baptiste Lully

Los barrocos ingleses y alemanes: Henry Purcell, Johann Pachelbel, Georg PhilippTelemann

El esplendor del Barroco: Antonio Vivaldi, Georg Philippe Haendel y Johann Sebastian Bach

Ángel González "Rusty Andecor"

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